miércoles, 8 de octubre de 2025

EL PALACIO ENCANTADO


    Presidía el reino, donde vivía Campanario, un hermoso palacio, con un jardín, donde debían florecer hermosas flores y árboles. Con tres estanques. En el que vivían, sólo, un viejo y malhumorado rey.

    El monarca vivía en este palacio, donde nunca salía el sol, ni la luna, ni las estrellas. Una bruja, un día, embrujó aquel lugar por la falta de caridad y el mal humor de aquel rey: "No volverá a asomarse ni el sol, ni la luna, ni las estrellas, hasta que tú sonrías por cuatro veces al amanecer de cuatro días distintos, antes de que la arena de este reloj caiga por completo en este viejo reloj". Que dejo sobre una ventana que regía el día a día del palacio y ahuyentaba al sol, a las estrellas, a la luna.

    Durante muchos años, el rey vivió despreocupado por el maleficio de aquella bruja, mando tapar los espejos y cerrar las ventanas, en aquel palacio se instalo a vivir la tristeza. Hasta que una mañana descubrió su imagen en un espejo, la imagen de un viejo cascarrabias y sintió miedo. Miró el reloj de arena y vio que quedaba poca arena y a él poca vida. Y entonces el Monarca decidió hacer un anuncio que mandó a sus emisarios extender por todos el reino y por los reinos cercanos al suyo.

    Salieron mensajeros a todos los reinos vecinos, solicitando a los monarcas que ellos vivían el envío de embajadas que pudieran realizar un importante servicio a su reino, sin decir lo que esperaba de ellos. Prometiendo, sí conseguían lo que el Rey les pedía hacer, una importante recompensa. 

Texto.- Víctor Hernández Mayoral.
Imagen.- Creada por Inteligencia Artificial.

 

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